
2025: Más barro, más obra, más bioconstrucción
Balance del 2024 y propósitos para el 2025
8 de enero de 2025
2024 ha sido el año en el que nos hemos consolidado como equipo, empezando a vivir en la misma región y apostándolo todo por esta iniciativa en la que creemos ciegamente. Un año de esfuerzo y reinvención, en el que hemos construido una red profesional fuerte, estrenado nueva web y visto cómo avanzan nuestros proyectos.
El primer trimestre de 2025 nos trae proyectos nuevos e ilusionante con diferentes escalas y tipologías, desde una compostera en un huerto urbano hasta una vivienda de obra nueva en el casco histórico de Salobreña. Y estaremos especialmente centrados en la reforma de una vivienda con criterios de sostenibilidad, teniendo en cuenta los materiales naturales, la eficiencia energética y la salud del hábitat.
Como estudio, creemos firmemente que el gran paso siguiente es introducir la bioconstrucción en la rehabilitación del parque inmobiliario de los últimos 50 años, así como en la recuperación de las construcciones tradicionales, que merecen mucha sensibilidad, conocimiento y respeto.
En La Barbotina aprovechamos que llegó el invierno para detenernos a reflexionar, y decidir, con calma, qué semillas queremos sembrar para la siguiente temporada. Y hemos decidido que en el 2025 diversificaremos nuestros servicios, acercándonos más aún a nuestro papel como divulgadores, potenciando los talleres y las charlas. También seguiremos formándonos como bioconstructores, ganando así nuevas habilidades que nos permitan participar más activamente en nuestras propias obras.
Porque en este último año hemos descubierto algo que de algún modo ya intuíamos: la figura del bioarquitecto va más allá del diseño arquitectónico puro y duro, y corresponde a un nuevo paradigma profesional aún por definir, más cercano a los maestros de obra de antaño, que conocían de manera interseccional todos los entresijos de la construcción.
