Cooperación al desarrollo
Obra nueva
Cafetería Ndaje Bi
Lugar
Gandiol (Senegal)
Año
2018
Materiales
Adobes, botellas recicladas, conchas marinas, tierra, paja de arroz, madera aserrada local, rafia natural
Equipo
Luis Castillo y ONG Hahatay (arquitectura y construcción)
Voluntarios y trabajadores locales (construcción)
Fotografía
Luis Castillo
Zeke Ochoa
Milena Villalba
Promotor
La colaboración con la ONG Hahatay Son Risas de Gandiol para la construcción de la cantina del Centro Cultural Aminata, en Senegal, surgió a raíz de un proyecto de cooperación en el que Luis participó como arquitecto y formador en técnicas de bioconstrucción.
La idea central fue la de experimentar con materiales naturales y sistemas constructivos, reivindicando así otra forma de construir más sostenible y asequible. Formalmente, el proyecto consistía en un diseño cuadrado, sencillo y funcional, ocupando el espacio que delimitaba una estructura de hormigón anteriormente construida. Por tanto, fue en los detalles y en los acabados, en la piel, donde pusimos el foco creativo y donde encontramos los aspectos más interesantes del proyecto.
La utilización de la tierra cruda como material de construcción, tanto para los adobes como para los revocos, no solo mejoró el comportamiento térmico de la construcción, sino que también ayudó a romper mitos sobre la arquitectura en tierra. También, la elección de materiales reciclados y técnicas locales respondió al objetivo de optimizar recursos y reducir costes, pero también a un enfoque creativo que transformó objetos cotidianos en elementos arquitectónicos.
Por ejemplo, para decorar los muros reutilizamos botellas de vidrio. En uno de los laterales colocamos las botellas de pié creando una vidriera de colores, y en el frontal pusimos las botellas tumbadas formando un patrón geométrico para decorar el zócalo del muro. Además, estabilizamos la tierra del terreno con paja de arroz para el mortero de agarre, y con estiércol y baba de cactus para la capa final de los revestimientos.
Por último, este proyecto reafirmó nuestra convicción de que la innovación puede surgir de lo más sencillo, de que la capacidad de transformación radica en los pequeños gestos. Este enfoque no solo nos permitió crear un espacio único, sino también enseñar que construir es, en el fondo, un acto de aprendizaje continuo y colectivo.













