Cooperación al desarrollo
Obra nueva
Radio comunitaria Geum Sunu Bopp
Lugar
Gandiol (Senegal)
Año
2018
Materiales
Adobes, neumáticos reciclados, tierra, paja de arroz, madera aserrada local, rafia natural
Equipo
Luis Castillo y ONG Hahatay (arquitectura y construcción)
Voluntarios y trabajadores locales (construcción)
Fotografía
Luis Castillo
Zeke Ochoa
Milena Villalba
Promotor
La radio comunitaria del Centro Cultural Aminata fue otro de los proyectos que desarrollamos durante el verano de 2018. El proyecto nacía con un fin: hablar de Gandiol desde Gandiol. Dar voz o mejor dicho, permitir que esa voz, que esas voces, se escuchasen.
La idea central partió de la necesidad de un espacio bien aislado térmica y acústicamente que tuviera luz y ventilación natural, y que respondiera a los dos usos principales que demandaba el proyecto: zona de grabación y zona de postproducción. Responder a las necesidades de ambos espacios, por su diversidad, nos obligaba a encontrar dos sistemas constructivos versátiles y económicos sin olvidar el impacto medioambiental.
Luis ya sabía de la existencia del arquitecto Michael Reynolds y Hahatay llevaba experimentando con neumáticos desde sus inicios. Esto nos llevó a decantarnos por el uso de neumáticos reciclados rellenos (de tierra y plástico) para los muros, una elección que no solo resolvía problemas ambientales locales, como la acumulación de basura en la playa, sino que también ofrecía un aislamiento térmico y acústico insuperable.
En las primeras hiladas colocamos los neumáticos de mayor diámetro, en las últimas los más pequeños y ligeros. Para rellenar los huecos que quedaban entre los neumáticos y evitar la aparición de puentes térmicos utilizamos una mezcla de barro y paja rica en fibra.
La cubierta se hizo repitiendo el esquema que Hahatay venía trabajando desde la construcción del centro cultural: estructura de madera, esterillas de cañizo, planchas de zinc y rollizos de rafia.
Para las particiones interiores, buscando mantener la estanqueidad térmica y acústica también entre salas, se diseñó un sistema autoportante de madera inspirado en las tabiquerías de cartón-yeso: estructura de listones de madera, entre ellos colchones de gomaespuma, y para cerrarlo todo, planchas de contrachapado forradas con esterillas típicas de Senegal.
Finalmente, la radio comunitaria cobró vida cuando la comunidad comenzó a utilizar el espacio. La arquitectura pasó de ser un contenedor físico a un catalizador de historias y voces, demostrando que incluso con recursos limitados se pueden lograr resultados excepcionales. Además, la radio no solo funciona a nivel térmico, manteniendo temperaturas agradables incluso en verano, sino que también simboliza un mensaje claro: la creatividad y la colaboración hacen posible lo que parecía inalcanzable.










